viernes, agosto 01, 2008

A corazón abierto.




Con sus pacientes aquejados de cardiopatías esquémica, así se enfrentan todos los días los cirujanos del cardiocentro provincial de Santiago de Cuba.

Rebasculación coronaria, sustitución de válvulas y muchas son las soluciones para arrebatarle vidas a la muerte.

Juan Oscar, Ortemis Ortiz y su equipo de cirugía, por un lado, y del otro Freddy Torralba, Jorge Carlos y su equipo, son protagonistas de la lucha diaria para llevar a su pueblo una garantía de salud óptima.

Todo es derroche de abnegación y sacrificio, se engrandecen, sin pensar en la satisfacción material. Por que su mayor riqueza la sustentan la sonrisa de su pueblo y sus pacientes satisfechos, convencidos de que no existe altruismo mejor.

Añoran que el hospital crezca en capacidad para satisfacer la demanda.

El gobierno de la provincia se empeña, junto a los constructores, en llevar a la realidad tan deseado anhelo. Es por eso que su esfuerzo es primordial para entregar esta ampliación del cardiocentro en fecha próxima.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dos años
Escrito por: Yoani Sanchez en Generación Y , Agosto,1,2008

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Se bebió la botella de aguardiente y miró las auras tiñosas que sobrevolaban –como cada día– la Plaza de la Revolución. Era un martes, y el primero de agosto de 2006 lo encontró asomado al balcón oteando los cambios que vendrían. La noche anterior habían leído en la tele la Proclama en la que el Máximo Líder delegaba –temporalmente– sus poderes. Reunió a los amigos y durante toda la madrugada se la pasaron hablando del futuro, mientras las calles permanecían extrañamente vacías.

Durante las primeras semanas posteriores al anuncio, escuchó con más atención los noticieros y compró algunos enlatados para no tener que ir afuera. Desempolvó su radio chino que –sólo en una esquina del baño– captaba las emisoras de onda corta. Entretanto, evitó cambiar los euros que su mamá le había enviado y se hizo de una buena provisión de velas y baterías.

Al sexto mes ya había dejado de mirar por la ventana, de leer entre líneas el periódico y de grabar en una cinta todo aquello que le parecía un testimonio de “los últimos días”. Convocó otra vez a los amigos, pero esta vez recordaron historias de los años ochenta, la beca y el período especial.

Dos años después de aquel 31 de julio, se ha sentado de espaldas a la ciudad y muestra una postal que su ex novia le mandó desde Jerusalén. Hace semanas que no mira la prensa ni sintoniza las interferidas emisoras. En la alta noche nos ha contado que su madre le pidió que se fuera, a Italia, con ella. Le ha dicho que sí, pues ningún olor de transformaciones ha vuelto a recalar en su terraza.

Agustín Borrego Torres dijo...

Amigo, no se que transformaciones quisiera el señor Yoanis.
Este país cambió en el año 59 y fue para bien de su pueblo.
Lo que si estoy seguro, es que ni el ni su familia gozarían, en otro lugar del mundo de los beneficios de salud que nuestro país pobre y bloqueado por el Imperialismo Yanqui le proporciona a el, sin tener que intervenir en forma alguna su manera de pensar.
Esta operación que tuve el honor de presenciar, se hacen en Cuba totalmente gratis a pesar, que los costos son millonarios.
Esta Revolución es de un pueblo que junto a Fidel y sus camaradas, es cada día más grande e invencible.
Raúl Castro .continúa junto a su pueblo, que con su criterio discutido y analizado en su seno más la orientación de Fidel somos uno solo. ¡Esta Revolución no tiene marcha atrás!