Tras 23 días del golpe de estado en Honduras, su pueblo continúa manifestándose en las calles, a pesar del fallido intento de retorno de su presidente al país después de haber sido secuestrado y exiliado.
Los golpistas tratan de silenciar las diarias protestas expulsando del territorio a la televisora venezolana de Tele Sur, quien desde el mismo momento de la sonada golpista trasmitió de forma ininterrumpida los hechos acaecidos en esta hermana nación latinoamericana.
Los lideres sindicales y organizadores de las protestas han sidos prisioneros y se informa por medios alternativos de la muerte de algunos de ellos.
A pesar de las distintas mediaciones para atenuar el conflicto, el pueblo se niega rotundamente a pactar con quienes han violado la constitución y atropellan a los ciudadanos que de forma pacifica exigen el regreso de su presidente electo legítimamente.
El pueblo hondureño resiste heroicamente y es hora que la comunidad internacional adopte medidas drásticas contra los usurpadores de la libertades democráticas de naciones libres e independientes.








